A nadie se oculta a estas alturas...
A) El poderosos influjo de la publicidad en nuestras vidas,
B) Que la sociedad de consumo ha evolucionado hacia la del bienestar y de ahí vamos camino de la sociedad del máximo confort y el glamour (en occidente, claro),
C) Que la salud se ha convertido en un bien más de mercado, consumo y libre elección de alternativas por parte de la sociedad,
D) Que la salud es uno de los gastos ingentes que deben afrontar los poderes públicos,
E) Que los profesionales sanitarios soportan sobre sus jornadas de trabajo, las presiones de administraciones, farmacéuticas y pacientes... y,
F) Que seguimos siendo muchos los que queremos trabajar con libertad y criterios científicos y racionales.
B) Que la sociedad de consumo ha evolucionado hacia la del bienestar y de ahí vamos camino de la sociedad del máximo confort y el glamour (en occidente, claro),
C) Que la salud se ha convertido en un bien más de mercado, consumo y libre elección de alternativas por parte de la sociedad,
D) Que la salud es uno de los gastos ingentes que deben afrontar los poderes públicos,
E) Que los profesionales sanitarios soportan sobre sus jornadas de trabajo, las presiones de administraciones, farmacéuticas y pacientes... y,
F) Que seguimos siendo muchos los que queremos trabajar con libertad y criterios científicos y racionales.

Este aspecto se trata el el último número del CADIME Andaluz: La información al paciente como estrategia de mercado. (Pinchad en la frase anterior en azul para que se abra el enlace).
En él se analizan los antecedentes, la legislación actual y las perspectivas de futuro, afortunadamente con unas conclusiones bastante sensatas:
- La actual regulación europea sobre medicamentos prohíbe la información directa al consumidor sobre los medicamentos con receta médica, con el objetivo de garantizar el uso racional de los medicamentos.
- En la UE existe un debate abierto, desde 2001, sobre la conveniencia de modificar esta prohibición, en el que la industria reclama su legitimidad para desarrollar actividades de este tipo.
- No se dispone de ninguna evidencia sobre los posibles beneficios para la salud de los pacientes derivados de la Información Directa a Pacientes (IDP), mientras que sí parece suficientemente documentada su influencia negativa sobre la relación médico-paciente y sobre el incremento de los costes sanitarios.


Hola,
ResponderEliminara todo lo dicho yo le pondría como melodía la canción de Alaska: a quién le importa.
parece que a las autoridades no les importa lo que diga la comunidad médica y el trabajo y esfuerzo una prescripcion racional y basada en evidencia, o por lo menos es lo que se deja ver al abrir tal inutil y arriesgado debate.
Si además los pocos minutos por paciente en la consulta de un medico de familia apenas son suficiente para abrir la historia clinica con lo lento que se pone el ordenador y preguntar cual es el motivo de la consulta.
metemos que la relacion medico-paciente esta sufriente grave daño por tales políticas y estrategias de mercado, pero como lo dice la canción, a quién le importa?
Un saludo.
Buenos nos queda el consuelo que los redactores del prestigioso CADIME apoyan que no se lleve a cabo tal disparate.
ResponderEliminarUn abrazo.